Centrándonos en el argumento que da pie a Metro: Last Light, la acción nos sitúa en el año 2034 y tiene lugar en la ciudad de Moscú. Una guerra nuclear ha arrasado la superficie y los pocos supervivientes que han quedado de dicho conflicto se confinan en los túneles del Metro moscovita. Uno de estos supervivientes es Artyom, el protagonista de la aventura, tipo que debe hacer frente a la amenaza constante que llega desde el exterior.