El viejo refrán español, según el cual ‘nadie aprende en cabeza ajena’, tiene a veces excepciones.
Una podría ser Feijóo, quien asegura rotundo que cuando llegue a La Moncloa derogará las leyes ideológicas de Sánchez.
De lo que dice a lo que se hace en política suele haber un largo trecho, pero más le vale el líder del PP cumplir su palabra.
Como explica muy claro Esperanza Aguirre, la principal y casi única razón por las que los populares se pegaron un batacazo electoral en 2015 fueron los flagrantes incumplimientos de Rajoy.
No meter mano a la corrupción, la brutal subida de impuestos de Montoro y no borrar engendros como la Ley de Memoria Histórica de Zapatero -gozando primero de una abrumadora mayoría absoluta y gobernando después apoyado en Ciudadanos- provocó una masiva fuga de votantes y el nacimiento de VOX.
Creo que tendremos elecciones este año, pero tanto si se celebran antes de Navidades, como en 2026 o en 2027, no me cabe la mínima duda de que las ganará con holgura el centroderecha y que Feijóo será presidente.
Si para conseguirlo necesita realmente el apoyo de los diputados de VOX, imagino que Abascal -tanto si entra en el Gobierno como si se limita a un pacto de investidura- le pondrá duras condiciones y que entre estas se incluirá la derogación de las leyes trans, las de género, la sueltavioladores, vivienda, bienestar animal, amnistía, memoria democrática, seguridad ciudadana y otras ocurrencias.
Cabe la remota posibilidad de que el PP siga subiendo de aquí a los comicios y saque suficientes diputados para no precisar de VOX. O que Feijóo se encarame a La Moncloa merced a la abstención del PSOE y de peseteros como los del PNV.
Nos da igual. El líder popular ha hecho una promesa y debe recordar el desastre Rajoy, cada vez que le entren dudas o le embargue el ánimo la enfermiza tentación del ‘consenso’ con la izquierda.
Los españoles no se van a conformar con ‘apaños’ y hay mucho por hacer, porque entre los seguidores de Zapatero y los zarrapastrosos de Podemos o Sumar han logrado en estos siete años llevar al BOE y convertir en norma medidas realmente insensatas.
Dice Feijóo que esta vez ‘no habrá medias tintas’ y que no es una promesa vaga ni un simple eslogan electoral; sino ‘responsabilidad histórica’.
Pues te tomamos la palabra, Alberto de de mi vida.