El 18 de diciembre de 2011, mientras paseaba por Madrid, me encontré por casualidad, durmiendo en las calles, a una de las familias desterradas de Cuba gracias a la colaboración de Castro y Zapatero.
Se trataba de la familia de Sabina Martín Gómez, que desde hacía meses vivía en las calles gracias a las limosnas de la gente, en el crudo invierno madrileño, con sus hijos y su madre, una anciana de avanzada edad, y dos menores de edad.
Mi profunda pena y tristeza me llevaron a hacerles un pequeño video para que todos pudiéramos saber qué mala suerte y qué desamparo le había tocado vivir a esta familia, después de todo el esfuerzo que habían hecho en Cuba por la libertad y los derechos de todos los cubanos.